Un nombre para nuestra profesión

Parece necesario encontrar un nombre que denomine y ampare todo el colectivo. Esta denominación profesional unificada sería un arma muy importante para conseguir nuestra proyección social y combatir a piratas e intrusos.

Pero ¿qué nombre?. Un hombre que cumpla las siguientes condiciones: 1. que pueda ser propiedad exclusiva nuestra, para que su uso le sea imposible a piratas e intrusos, 2. que sea muy simple (una sola palabra) para facilitar el uso y la comunicación, 3. que sea igual en la mayor cantidad posible de lenguas, 3. que sea nuestra en cuanto a su género, pudiendo aplicarsesin cambios a masculino y femenino, 4. que, cumpliendo los anteriores requisitos, defina lo mejor posible nuestra actividad.

Tal nombre debe ser inventado, puesto que sólo palabras nuevas pueden ser registradas. Pero esto tiene un problema. A diferencia de los anglosajones, los hablantes de lenguas latinas tenemos una gran resistencia a inventar palabras nuevas y éstas nos suenan al principio extrañas o ridículas, sensación que desaparece cuando se populariza su uso. Por eso-entre otros importantes motivos- el lanzamiento de la nueva denominación debe hacerse mediante una gran campaña que imponga el uso.

Basándose en esas premisas, el Colegio de Girona ha realizado un amplio estudio, que concluye con la proposición de la palabra empresista@ y de una gran campaña de imagen para su lanzamiento. Dicha propuesta fué planteada a don Lorenzo Lara Lara, presidente del Consejo General de Colegios, quién la Transmitió a la Permanente de dicho Consejo, donde fué aprobada. Además, el informe completo ha sido remitido a todos los colegios de España.

Las bases principales de la propuesta son las ya expuestas, pero a continuación se exponen más detallados algunos aspectos.

- Un símbolo para un nombre

La nueva imagen debe ir acompañada de una insignia o logotipo que cumpla la afirmación de que una imagen vale más que mil palabras. Con una simple mirada la sociedad nos debe identificar. Para este fin se ha escogido nuestro signo más corriente de verificar y validar datos y cifras, que todos utilizamos, y al que en su parte central se le ha incluido la inicial "e" de nuesra denominación.

- Comentarios y ampliaciones a lo expuesto

Para convertirnos en una profesión atractiva y moderna, manteniendo el nombre de nuestros colegios, se propone la nueva denominación profesional empresista@, como un añadido a nuestro patrimonio colegial que permite además, a quién lo desee, la utilización conjunta con su título académico. No destruimos nada de cuanto existe, simplemente añadimos un elemento de unión. Es imprencidible llevar a cabo una fuerte campaña publicitaria en pro de la nueva de nominación en todo el Estado.

- Motivaciones de la solución

Para que el nombre empresista@ pueda usarlo sólo nuestro colectivo ha sido necesario inventarlo, puesto que todo cuanto existe ya tiene propietario o bien es de uso general y no específico.
Es imprescindible que la palabra sea simple y no compuesta, puesto que las palabras compuestas fraccionan. Sólo tenemos que analizar la palabra "empresa" que, por si sola, tiene un mensaje genral, pero que si la matizamos, fraccionamos el mensaje transmitido y nos conduce sólo hacia un tipo de empresa, p.e. "empresa industrial". Además un nombre profesional compuesto tiende a utilizarse fraccionado como sucede con "gestor administrativo", al que se tiende a denominar "gestor".
Si nuestro nombre profesional lo basamos en una sola palabra, empresista@, lleva un mensaje profesional amplio. Si utilizamos nombres compuestos transmitimos solamente una faceta de nuestra profesión. Así "asesor fiscal", "asesor o experto contable", "asesor financiero" y otras que todos conocemos , no son más que definiciones de las múltiples funciones profesionales que podemos ejercer y que, en todo caso, pueden ser utilizados como matiz de nuestra especialidad y no como nombre profesional.
Como ejemplo, empresista asesor fiscal. Esto ocurre en otras profesiones, un licenciado en medicina es médico si ejerce, y según la especialidad, será médico traumatólogo, médico cardiólogo,etc,...quedando siempre el mensaje de que el profesional primero es médico y después especialista, y así debería ocurrir con nuestra nueva denominación.
Al tener que inventar el nombre profesionalse ha hecho sobre la base de nuestro denominador común profesional, el que todos trabajamos en la empresa. La palabra empresa además de la connotación mercantil, lleva un
mensaje mucho más amplio y da cabida a todas las actuaciones posibles de nuestros titulados. El mismo Estado, según definición de la Real Academia, podemos definirlo como una empresa. Por tanto, la grafía de nuestra nueva denominación debe contener la palabra empresa, lo que además facilitará que sea fácilmente asimilable por nuestros clientes.
Analizando el nombre de otras profesiones vemos que hay muchas formas de poder construir un nuevo nombre profesional. Pero, ya que hacemos el esfuerzo, éste debe ser lo más ampliamente utilizable por lo idiomas peninsulares y no tener diferencias en su denominación femenina y masculina.
La palabra empresa y la terminación ista tienen la misma grafía en varias lenguas peninsulares. Además, la terminación ista permite el femenino y el masculino a la vez; por lo tanto, la unión de (empresa+ista) nos da la nueva palabra empresista@ sin hacer ningún disparate ling
üistico. Con que se llama violinista y el profesional del periodismo al que se le llama periodista.
Este nombre, para su uso sea rápidamente admitido, deberá ir acompañado de una fuerte campaña publicitaria, puesto que somos latinos y no estamos acostumbrados a inventar palabras como anglosajones. Sin embargo debemos recordar que en nuestro ámbito profesional ya hay antecedentes de introducir nuevas palabras y que éstas funciones socialmente con éxito.
Nuestra actividad profesional de censura de cuentas pasó de tener esta denominación a la de auditoría de cuentas. En sus primeros momentos a todos nos rezumbó el oído con las nuevas palabras auditoría y auditor, sin embargo, hoy por hoy las tenemos ya perfectamente asimilados.

- Éxito en la implantación

Además del esfuerzo que hace y hará nuestra organización colegial, será necesario recibir la colaboración inestimable de todos los compañeros, sobretodo con el uso de la nueva imagen y con sus adhesiones a la iniciativa.

- La necesidad de cuanto se ha expuesto

Nuestro colectivo debe rápidamente mejorar su imagen social, lo que conllevará a los colegiados claros beneficios profesionales y a los colegios la incorporación de nuevos colegiados. En otro caso, asistiremos a nuestra defunción y entierro, puesto que últimamente nuestra profesión viene, directamente o indirectamente, recibiendo fuertes ataques que hacen imprescindible que nos reforcemos.