Profesionales sin nombre
Los Titulados Mercantiles y Empresariales, como indica el nombre de nuestros colegios, somos profesionales con distintos títulos que, sin embargo, ejercemos en el mismo campo. Nuestros colegios tienen el mérito de aglutinar distintas titulaciones en una mismaprofesión. Sin ambargo, el carecer de una denominación común clara, simple y de dominio público ha proyectado una imagen escasa y distorsionada de nuestro colectivo.
Estamos lejos de ser el único caso en que no coinciden profesión y título, o en que varios títulos coinciden en una misma profesión. pero probablemente somos los únicos profesionales que carecemos de un nombre claro y preciso.
Esto genera un grave problema de identidad, que ha conspirado contra nuestro peso social y profesional. La falta de un nombre fomenta el desconocimiento y el descontento en nuestros clientes potenciales, haciendo que todo el que no nos conoce bien nos incluya en el amplio cajón desastre de las profesiones raras y dudosas, que ejerce cualquiera con un simulacro de título obtenido en tres meses o, incluso, sin ninguno,...
Esta falta de nombre es la que ha abierto de par en par las puertas al enorme intrusismo profesional que sufrimos. Pero no terminan ahí los problemas. A falta de una denominación profesional unificada estamos utilizando nombres como asesor, consultor, técnico,etc,...,que, por su carácter genérico y amplio, no pueden reservarse a nuestro colectivoy aumentan todavía más la confusión.
Otro grave efecto de la falta de nombre es el escaso atractivo que tiene colegiarse con nosotros. Más aun cuando debemos competir con colegios que aportan a sus colegiados un nombre que tiene todas las ventajas que le faltan al nuestro. En estas condiciones es muy sifícil que las nuevas promociones opten por nosotros, con las obvias y graves consecuencias que esto trae para el futuro de nuestro colectivo.
Las relaciones entre títulos y actividades son muy diversas, así como las formas de acceso a las distintas profesiones. Pero prácticamente todas-menos nosotros- tienen nombre claro, sencillo y conocido por todo el mundo.
Los licenciados en medicina que ejercen son médicos, los en ciencias de la información (o de otras titulaciones) que trabajan en los medios de comunicación son periodistas. Los licenciados en derecho, (previa colegiación o distintos exámenes) pueden ser abogados, jueces, fiscales, registradores, notarios,...
Es habitual que los títulos y grados académicos cambien con cierta frecuencia, pero no las profesiones. De ahí que la sociedad entienda perfectamente bien que hace un arquitecto o un periodista, al margen de los títulos y condiciones necesarias, o no, para ejercer la profesión.
No es nuestro caso. Desgraciadamente carecemos de un nombre único y aglutinador, y eso es algo muy grave en un mundo como el actual, donde la imagen y la comuniacción son fundamentales. La solución es crearlo.